jueves, 23 de febrero de 2012

ROSA CARAMELO (RC)

Y llegaste como un deseo que creí nunca se iba a cumplir. Y te desapareciste como cuando uno sopla la vela de cumpleaños. Y nunca pensé, sobre todo mi razón y corazón, que por fin un deseo pudiese cumplirse. Entonces en lo más recóndito de mi ser saque toda esa ternura y dulzura que combinadas resultaron ser nubes de miel.
Porque al que conocí, jamás lo vi venir en mis mejores sueños, pero te saliste de ahí para hacerte realidad. Mis ojos miraban cada una de tus facciones y con ellas soñaba todas las noches. Toque tus labios, bese tus rosadas mejillas y le reí a la vida.
Abriste tus brazos y me sentí más que protegida. Alimente mi seguridad con tus caricias y lujosos detalles. Fuimos un secreto para la noche porque la Luna se confesó ser nuestra confidente. Y mi mayor anhelo se cumplió una noche de Febrero.
Los dos arrecostados en una hamaca, tú dándome calor con tu anatomía y yo pretendiendo morir de frio a pesar que no era temporada de invierno. Dormí cual princesa en tu pecho, sincronice mis sueños con los latidos de tu corazón y viví el mejor sueño. Fueron una eternidad de horas para mí.
Observamos el anochecer tomados de las manos. Nos besamos con salvajismo antes de llegar al cuarto piso y sentí el perfume del amor refrescar mi piel.
Y aunque no desperté junto a ti. Buenos días, mi amor, oí… Fui la mujer más feliz. 
Con ambas manos tomaste mis mejillas, dijiste que me amabas mientras me mirabas y con tu sonrisa de mañana rendida caí.
Yo solo volaba, yo solo volaba.
Debido a ello, toda una vida proyecte junto a ti, al punto de tratar ser todo lo que tú requerías.
Confieso que IMPOSIBLE es la palabra que utilice durante mucho tiempo antes de creer que podría sentirme así junto a alguien. Una historia “Rosa Caramelo”.
Pero como llegaste, te esfumaste y dejaste mis sueños marchitarse. 
Llevo un año sin verte y cada vez que pienso en ti, siento un extraño cosquilleo.
Sera Bueno o malo, no lo sé. Porque a la escuela antigua en la pizarra de mi mente y corazón escribí mil veces: Nunca me quisiste como yo a ti.



No hay comentarios:

Publicar un comentario